Aunque Arizona tiene una ley estricta sobre esta materia, saber cómo probar la negligencia en casos de mordedura de perro puede aumentar sustancialmente el derecho de la víctima a una compensación.
Pruebas como violaciones de la obligación de usar correa o conductas agresivas previas del animal pueden demostrar que la negligencia causó el ataque, y dar lugar a derecho de compensación tanto bajo las normas de responsabilidad objetiva como de las normas de negligencia.
También es posible reclamar daños punitivos cuando la conducta del propietario haya reflejado un desprecio voluntario o imprudente hacia los demás.
Según el Departamento de Servicios de Salud de Arizona, entre 2008 y 2012, las mordeduras de perros en Arizona provocaron más de 34,000 visitas a emergencias y 2,358 hospitalizaciones, lo que pone de manifiesto la frecuencia y gravedad de estos incidentes.
Dada la complejidad de las reclamaciones por mordeduras de perro, es esencial que usted cuente con un experimentado abogado de mordeduras de perro que pueda ayudarlo a cumplir con los requisitos de pruebas de mordeduras de perro, demostrar que hubo negligencia y recuperar una compensación justa.

Bajo la ley de mordeduras de perro de Arizona, para cumplir exitosamente con los requisitos de prueba en casos de mordedura de perros, un demandante debe demostrar que han concurrido cuatro elementos clave.
Según la ley de mordeduras de perros de Arizona, los dueños tienen la responsabilidad de controlar y supervisar razonablemente a sus animales. Establecer este deber es el primer paso para demostrar la existencia de negligencia. Las pruebas que respaldan el incumplimiento incluyen:
Un incumplimiento ocurre cuando el propietario no cumple con el deber de cuidado, lo que constituye el meollo de una reclamación por negligencia en mordidas de perro. Las pruebas que a menudo se utilizan para demostrar este extremo incluyen:
Para establecer la responsabilidad por mordedura de perro bajo las normas sobre negligencia, debe demostrarse que el incumplimiento del propietario causó directamente la lesión. Esta conexión es crítica y puede ser soportada por:
Finalmente, la víctima debe demostrar que hubo un daño real como resultado del incidente. En la ley de mordeduras de perro de Arizona, los daños recuperables pueden incluir tanto pérdidas económicas como no económicas, respaldadas por:
Bajo la ley de mordeduras de perro de Arizona, si no hay pruebas suficientes de cada uno de estos elementos, una reclamación por negligencia en mordedura de perro probablemente enfrentará obstáculos significativos.
Después de una mordedura de perro en Arizona, incluyendo Phoenix, busque atención médica inmediata y denuncie el incidente a la oficina de Control de Animales o a las fuerzas del orden.
Reúna pruebas como fotos, información de testigos y detalles sobre el perro y su dueño, y lleve registros del tratamiento y gastos para respaldar su reclamación.
Construir un caso sólido requiere pruebas sólidas y conocimiento de la ley de Arizona. Un abogado de mordeduras de perro en Phoenix puede ayudarlo a garantizar que su reclamación esté debidamente respaldada y posicionada para obtener la máxima compensación.
En Torgenson Law, contamos con excelentes abogados de mordidas de perro en Arizona, que aportan más de 15 años de experiencia en estos casos y que pueden ayudarlo a fortalecer su reclamación para que obtenga una compensación justa.
Estamos disponibles las 24 horas del día para apoyarlo con su reclamo, contáctanos hoy mismo.

John Torgenson is a highly experienced personal injury lawyer with over 20 years of practice in Arizona. He earned his Bachelor’s degree from the University of Utah and his Juris Doctor from Notre Dame. John has a proven track record of securing substantial verdicts and settlements, including an $8.25 million recovery for a gunshot injury victim. His expertise has earned him AVVO ratings and recognition as a Super Lawyer.
John is also a sought-after lecturer on personal injury law, sharing his extensive knowledge with peers and aspiring attorneys. Beyond his legal practice, John is an avid golfer and actively supports organizations like the Military Assistance Mission, Arizona School for the Arts, Page Balloon Regatta, University of Arizona Foundation, Junior Achievement of Arizona, and the Tim Huff Pro Bono Golf Classic.
Passionate about advocating for injury victims, John dedicates his career to battling insurance companies and corporate interests, ensuring that the rights of those who are hurt are vigorously defended.